Versión Moderna
1929 por Enrique Pratt
Gálatas capítulo 1
Gál 1:1 PABLO, apóstol (no de parte de los hombres, ni por medio de hombre alguno, sino por medio de Jesucristo y de Dios Padre, que lo resucitó de entre los muertos),
Gál 1:2 y todos los hermanos que están conmigo, a las iglesias de Galacia:
Gál 1:3 Gracia a vosotros y paz, de Dios Padre y de nuestro Señor Jesucristo;
Gál 1:4 el cual se dió a sí mismo por nuestros pecados, para libramos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,
Gál 1:5 a quien sea la gloria para siempre jamás. Amén.
Gál 1:6 Yo me maravillo de que os apartéis tan presto del que os llamó en la gracia de Cristo, para seguir diferente evangelio:
Gál 1:7 el cual no es otro evangelio, sino que hay algunos que os perturban, y quisieran pervertir el evangelio de Cristo.
Gál 1:8 Mas aunque nosotros mismos, o un ángel venido del cielo, os predicase un evangelio distinto de aquel que nosotros os predicamos, ¡sea anatema!
Gál 1:9 Según hemos dicho ya, así torno otra vez a decir: ¡Si alguno os predicare un evangelio distinto del que vosotros recibisteis, sea anatema!
Gál 1:10 Porque ¿estoy yo conciliando ahora a los hombres, o a Dios? o, ¿estoy procurando agradar a los hombres? Si todavía yo procurara agradar a los hombres, no sería siervo de Cristo.
Gál 1:11 Porque os hago saber, hermanos, respecto del evangelio que fué predicado por mí, que no es según hombre.
Gál 1:12 Porque no lo recibí de hombre alguno, ni tampoco me fué enseñado; sino que lo recibí por revelación de Jesucristo.
Gál 1:13 Porque habéis oído hablar de mi manera de vida, en otro tiempo, en el judaísmo, de cómo perseguía desmedidamente a la iglesia de Dios y la destrozaba:
Gál 1:14 y me adelantaba en el judaísmo más que muchos de los de mi edad, en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.
Gál 1:15 Pero cuando plugo a Dios (el cual me separó para sí desde el seno de mi madre, y me llamó por su gracia),
Gál 1:16 revelar a su Hijo en mí, a fin de que yo le predicase entre los gentiles, desde luego no consulté con carne y sangre;
Gál 1:17 ni subí a Jerusalem, a verme con los que eran apóstoles antes que yo; sino que me fuí a la Arabia; y volví otra vez a Damasco.
Gál 1:18 Entonces, pasados tres años, subí a Jerusalem para conocer a Cefas, y permanecí con él quince días.
Gál 1:19 Mas no ví a otro alguno de los apóstoles, sino a Santiago, el hermano del Señor.
Gál 1:20 Y en cuanto a lo que os escribo, he aquí, delante de Dios, que no miento.
Gál 1:21 Después fuí a las regiones de Siria y Cilicia:
Gál 1:22 y era aún desconocido de vista por las iglesias de Judea que había en Cristo
Gál 1:23 tan sólo oían ellas decir: Aquel que antes nos perseguía, ahora predica la fe que en un tiempo combatió.
Gál 1:24 Y glorificaban a Dios en mí.