Biblias históricas

Biblias históricas (gráficas)

Biblias modernas

Biblias modernas (sitios web)

Versión Moderna
1929 por Enrique Pratt

Filipenses capítulo 1

Flp 1:1 PABLO y Timoteo, siervos de Cristo Jesús, a todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, juntamente con los obispos y los diáconos:
Flp 1:2 Gracia a vosotros y paz, de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
Flp 1:3 Doy gracias a mi Dios, cada vez que me acuerdo de vosotros,
Flp 1:4 siempre, en cada plegaria mía, haciendo súplica con gozo por todos vosotros,
Flp 1:5 a causa de vuestra participación en la promoción del evangelio, desde el primer día hasta ahora;
Flp 1:6 estando plenamente persuadido de esto mismo, que aquel que comenzó en vosotros la buena obra, la seguirá perfeccionando hasta el día de Jesucristo:
Flp 1:7 como es justo que yo piense esto de todos vosotros, siendo así que os tengo en mi corazón; por cuanto, así en mis prisiones como en la defensa y confirmación del evangelio, todos vosotros sois participantes conmigo en esta gracia.
Flp 1:8 Porque testigo me es Dios de cuan ardiente afecto os tengo a todos vosotros en el entrañable amor de Cristo Jesús.
Flp 1:9 Y esto le ruego a Dios: Que vuestro amor abunde más y más, en ciencia y en todo discernimiento;
Flp 1:10 de modo que podáis aprobar las cosas que son excelentes; a fin de que seáis sinceros e irreprensibles hasta el día de Cristo;
Flp 1:11 estando llenos de los frutos de justicia, que son por medio de Jesucristo, para gloría y loor de Dios.
Flp 1:12 Mas quiero que sepáis, hermanos, que las cosas que me han sucedido, han resultado más bien para mayor adelantamiento del evangelio;
Flp 1:13 de modo que mis prisiones están ya bien conocidas, en nombre de Cristo, por toda la guardia pretoriana, y a todos los otros del Pretorio:
Flp 1:14 y los más de los hermanos, cobrando ánimo con mis prisiones, tienen mayor denuedo para hablar la palabra sin temor.
Flp 1:15 Algunos en verdad predican a Cristo aun de envidia y contención, mas otros también de buena voluntad:
Flp 1:16 éstos lo hacen de amor, conociendo que yo estoy puesto para la defensa del evangelio;
Flp 1:17 pero aquéllos predican a Cristo con espíritu faccioso, no sinceramente, pensando levantar persecución contra mí en medio de mis prisiones.
Flp 1:18 ¿Qué diré pues? Esto, que sin embargo, de todas maneras, ora por pretexto, ora con verdad, Cristo es predicado, y en esto me regocijo, sí, y seguiré regocijándome.
Flp 1:19 Porque yo sé que esto resultará en provecho de mi salvación, por medio de vuestra súplica, y la suministración del Espíritu de Jesucristo;
Flp 1:20 según mi ardiente expectación y mi esperanza, que en nada seré avergonzado; sino que, portándome con todo denuedo, como siempre, así ahora también, Cristo sea engrandecido en mi cuerpo, sea por medio de la vida, sea por medio de la muerte.
Flp 1:21 Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.
Flp 1:22 Pero si el vivir en la carne es mi suerte, esto me dará fruto de mi trabajo; de manera que lo que he de escoger no acierto a decirlo:
Flp 1:23 pues estoy estrechado por ambas partes, teniendo el deseo de partir y estar con Cristo; lo cual es mucho mejor.
Flp 1:24 Mas el permanecer en la carne es más necesario para vosotros.
Flp 1:25 Estando pues persuadido de esto, ya sé que me quedaré y permaneceré con todos vosotros, para vuestro adelantamiento y gozo en la fe;
Flp 1:26 a fin de que abunde vuestro regocijo en Cristo Jesús, a causa mía, por mi presencia otra vez con vosotros:
Flp 1:27 con tal que sea vuestra manera de vivir digna del evangelio de Cristo: para que, ora que venga y os vea, ora que, estando ausente, oiga hablar de vuestro estado, yo sepa que estáis firmes en un mismo espíritu, esforzándoos juntamente, con una misma alma, por la fe del evangelio;
Flp 1:28 y en nada aterrados por vuestros adversarios; lo cual es para ellos evidente señal de perdición, mas señal de vuestra salvación, y eso de parte de Dios.
Flp 1:29 Porque os ha sido concedido, a favor de Cristo, no sólo creer en él, sino también padecer por su causa:
Flp 1:30 teniendo vosotros el mismo conflicto que visteis en mí y ahora oís estar en mí.