Reina-Valera
1865 por Ángel de Mora y Enrique Pratt
Romanos capítulo 1
Rom 1:1 PABLO, siervo de Jesu Cristo, llamado a ser apóstol, apartado para el evangelio de Dios,
Rom 1:2 Que él había ántes prometido, por sus profetas en las Santas Escrituras,
Rom 1:3 De su Hijo Jesu Cristo, Señor nuestro, (el cual fué hecho de la simiente de David según la carne,
Rom 1:4 Y fué declarado ser el Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de santidad, por la resurrección de los muertos;)
Rom 1:5 Por el cual recibimos la gracia y el apostolado, para hacer que se obedezca a la fé en todas las naciones, en su nombre:
Rom 1:6 (Entre las cuales sois también vosotros los llamados de Jesu Cristo:)
Rom 1:7 A todos los que estáis en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos: Gracia a vosotros y paz de Dios nuestro Padre, y del Señor Jesu Cristo.
Rom 1:8 Primeramente, doy gracias a mi Dios por Jesu Cristo acerca de todos vosotros, de que se habla de vuestra fé por todo el mundo.
Rom 1:9 Porque testigo me es Dios, al cual sirvo en mi espíritu en el evangelio de su Hijo, que sin cesar me acuerdo de vosotros siempre en mis oraciones;
Rom 1:10 Rogando, si de algún modo ahora al fin haya de tener por la voluntad de Dios próspero viaje para venir a vosotros.
Rom 1:11 Porque deseo en gran manera veros, para repartir con vosotros algún don espiritual, a fin de que seais confirmados;
Rom 1:12 Es a saber, para ser juntamente consolado con vosotros por la mutua fé, la vuestra y juntamente la mía.
Rom 1:13 Mas no quiero, hermanos, que ignoréis, que muchas veces me he propuesto de venir a vosotros, (empero hasta ahora he sido estorbado,) para tener también entre vosotros algún fruto, como entre los otros Gentiles.
Rom 1:14 A Griegos y a bárbaros, a sabios y a ignorantes soy deudor.
Rom 1:15 Así que, en cuanto está en mí, pronto estoy a anunciar el evangelio también a los que estáis en Roma.
Rom 1:16 Porque no me avergüenzo del evangelio de Cristo; porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree: al Judío primeramente, y también al Griego.
Rom 1:17 Porque en él la justicia de Dios se descubre de fé en fé, como está escrito: El justo vivirá por la fé.
Rom 1:18 Porque se manifiesta la ira de Dios desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que detienen la verdad con injusticia:
Rom 1:19 Porque lo que de Dios se puede conocer, en ellos es manifiesto; porque Dios se lo ha manifestado.
Rom 1:20 Porque las cosas invisibles de él, entendidas son desde la creación del mundo, por medio de las cosas que son hechas, se ven claramente, es a saber, su eterno poder y divinidad, para que queden sin excusa.
Rom 1:21 Porque habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias: ántes se desvanecieron en sus discursos, y el tonto corazón de ellos fué entenebrecido:
Rom 1:22 Que diciéndose ser sabios, fueron hechos insensatos;
Rom 1:23 Y trocaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imágen de hombre corruptible, y de aves, y de animales de cuatro piés, y de reptiles.
Rom 1:24 Por lo cual Dios también los entregó a la inmundicia, según las concupiscencias de sus corazones, para que deshonrasen sus cuerpos entre sí:
Rom 1:25 Que mudaron la verdad de Dios en mentira, y honraron y sirvieron a la criatura ántes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén.
Rom 1:26 Por lo cual Dios los entregó a afectos vergonzosos; porque aun sus mujeres mudaron el natural uso, en el uso que es contra naturaleza.
Rom 1:27 Y asimismo, los varones, dejado el uso natural de la mujer, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo torpezas varones con varones, y recibiendo en sí mismos la recompensa de su error que convino.
Rom 1:28 Y como a ellos no les pareció bien tener a Dios en su conocimiento, Dios también los entregó a un perverso entendimiento, para que hiciesen lo que no conviene;
Rom 1:29 Atestados de toda iniquidad, de fornicación, de malicia, de avaricia, de maldad: llenos de envidia, de homicidios, de contiendas, de engaños, de malignidades:
Rom 1:30 Murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a sus padres,
Rom 1:31 Insensatos, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia:
Rom 1:32 Los cuales, entendiendo la justicia de Dios, a saber, que los que hacen tales cosas son dignos de muerte; no solamente las hacen, mas aun se complacen con los que las hacen.