Reina-Valera
1865 por Ángel de Mora y Enrique Pratt
Proverbios capítulo 1
Pro 1:1 LOS proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel:
Pro 1:2 Para entender sabiduría y castigo: para entender las razones prudentes:
Pro 1:3 Para recibir el castigo de prudencia, justicia, y juicio, y equidad:
Pro 1:4 Para dar a los simples astucia, y a los mozos inteligencia y consejo.
Pro 1:5 Oirá el sabio y aumentará la doctrina; y el entendido adquirirá consejo.
Pro 1:6 Para entender parábola y declaración, palabras de sabios, y sus dichos oscuros.
Pro 1:7 El PRINCIPIO de la sabiduría es el temor de Jehová: los insensatos despreciaron la sabiduría y la instrucción.
Pro 1:8 Oye, hijo mío, el castigo de tu padre, y no deseches la ley de tu madre:
Pro 1:9 Porque aumento de gracia serán a tu cabeza, y collares a tu cuello.
Pro 1:10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar, no consientas.
Pro 1:11 Si dijeren: Ven con nosotros, espiemos a la sangre: asechemos al inocente sin razón:
Pro 1:12 Tragarlos hemos como el sepulcro, vivos; y enteros, como los que caen en sima:
Pro 1:13 Hallaremos riquezas de todas suertes: henchiremos nuestras casas de despojos:
Pro 1:14 Echa tu suerte entre nosotros: tengamos todos una bolsa:
Pro 1:15 Hijo mío, no andes en camino con ellos: aparta tu pié de sus veredas:
Pro 1:16 Porque sus piés correrán al mal; e irán presurosos a derramar sangre.
Pro 1:17 Porque en vano se tenderá la red delante de los ojos de toda ave.
Pro 1:18 Mas ellos a su sangre espían, y a sus almas asechan.
Pro 1:19 Tales son las sendas de todo codicioso de codicia, la cual prenderá el alma de sus poseedores.
Pro 1:20 La sabiduría clama de fuera: en las plazas da su voz:
Pro 1:21 En las encrucijadas de los murmullos de gente clama: en las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones:
Pro 1:22 ¿Hasta cuándo, o! simples, amaréis la simpleza, y los burladores desearán el burlar, y los insensatos aborrecerán la ciencia?
Pro 1:23 Volvéos a mi reprensión: he aquí que yo os derramaré mi espíritu, y os haré saber mis palabras.
Pro 1:24 Por cuanto llamé, y no quisisteis: extendí mi mano, y no hubo quien escuchase:
Pro 1:25 Y desechasteis todo consejo mío, y no quisisteis mi reprensión:
Pro 1:26 También yo me reiré en vuestra calamidad; y me burlaré cuando os viniere lo que teméis.
Pro 1:27 Cuando viniere, como una destrucción, lo que teméis; y vuestra calamidad viniere como un torbellino: cuando viniere sobre vosotros tribulación y angustia:
Pro 1:28 Entónces me llamarán, y no responderé: buscarme han de mañana, y no me hallarán:
Pro 1:29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría; y no escogieron el temor de Jehová:
Pro 1:30 Ni quisieron mi consejo; y menospreciaron toda reprensión mía.
Pro 1:31 Comerán pues del fruto de su camino; y de sus consejos se hartarán.
Pro 1:32 Porque el reposo de los ignorantes los matará; y la prosperidad de los insensatos los echará a perder.
Pro 1:33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente; y vivirá reposado de temor de mal.