Reina-Valera
1865 por Ángel de Mora y Enrique Pratt
Hechos capítulo 1
Hch 1:1 HEMOS hablado en el primer libro, oh Téofilo, de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer, y a enseñar,
Hch 1:2 Hasta el día en que, después de haber dado mandamientos por el Espíritu Santo a los apóstoles que escogió, fué recibido arriba:
Hch 1:3 A los cuales, después de haber padecido, se mostró también vivo con muchas pruebas infalibles, apareciéndoseles por cuarenta dias, y hablándoles del reino de Dios.
Hch 1:4 Y juntándolos, les mandó, que no se fuesen de Jerusalem, mas que esperasen la promesa del Padre, que oisteis, dice, de mí.
Hch 1:5 Porque Juan a la verdad bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo no muchos dias después de estos.
Hch 1:6 Entónces los que se habían juntado le preguntaron, diciendo: ¿Señor, restituirás el reino a Israel en este tiempo?
Hch 1:7 Y les dijo: No es vuestro saber los tiempos, o las sazones que el Padre puso en su sola potestad;
Hch 1:8 Mas recibiréis la virtud del Espíritu Santo que vendrá sobre vosotros, y me seréis testigos en Jerusalem, y en toda Judea, y Samaria, y hasta lo último de la tierra.
Hch 1:9 Y habiendo dicho estas cosas, mirándole ellos, fué alzado, y una nube le recibió, y le quitó de sus ojos.
Hch 1:10 Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo entre tanto que él iba, he aquí, dos varones se pusieron junto a ellos en vestidos blancos;
Hch 1:11 Los cuales también les dijeron: Varones Galileos, ¿qué estáis mirando al cielo? este Jesús que ha sido tomado arriba de vosotros al cielo, así vendrá, como le habéis visto ir al cielo.
Hch 1:12 Entónces se volvieron a Jerusalem del monte que se llama el Olivar, el cual está cerca de Jerusalem, camino de un sábado.
Hch 1:13 Y entrados, subieron al cenadero, donde estaban Pedro y Santiago, y Juan y Andrés, Felipe y Tomás, Bartolomé y Mateo, Santiago, hijo de Alfeo, y Simón el Zelador, y Júdas, hermano de Santiago.
Hch 1:14 Todos estos perseveraban unánimes en oración y ruego con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos.
Hch 1:15 Y en aquellos dias Pedro, levantándose en medio de los discípulos, dijo: (el número de nombres de los que estaban juntos era como de ciento y veinte:)
Hch 1:16 Varones y hermanos, era menester que se cumpliese esta Escritura, la cual dijo ántes el Espíritu Santo por la boca de David, de Júdas, que fué el guía de los que prendieron a Jesús,
Hch 1:17 El cual era contado con nosotros, y tenía parte de este ministerio.
Hch 1:18 Este pues adquirió un campo con el salario de su iniquidad, y colgándose rebentó por medio, y todas sus entrañas se derramaron.
Hch 1:19 Y esto fué notorio a todos los moradores de Jerusalem, de tal manera que aquel campo sea llamado en su propia lengua Aceldama, esto es: Campo de sangre.
Hch 1:20 Porque está escrito en el libro de los Salmos: Sea hecha desierta su habitación, y no haya quien more en ella: y, Tome otro su obispado.
Hch 1:21 Conviene, pues, que de estos varones, que han estado juntos con nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entró y salió entre nosotros,
Hch 1:22 Comenzando desde el bautismo de Juan, hasta el día que fué tomado arriba de entre nosotros, uno sea hecho testigo con nosotros de su resurrección.
Hch 1:23 Y señalaron a dos, a José, que se llama Barsabás, que tenía por sobrenombre Justo, y a Matías.
Hch 1:24 Y orando, dijeron: Tú, Señor, que conoces los corazones de todos, muestra cual has escogido de estos dos,
Hch 1:25 Para que tome parte de este ministerio, y apostolado, del cual cayó por prevaricación Júdas, para irse a su propio lugar.
Hch 1:26 Y les echaron las suertes; y cayó la suerte sobre Matías; y fué contado con los once apóstoles.