Reina-Valera
1858 por Sociedad Bíblica Británica y Extranjera
Marcos capítulo 1
Mar 1:1 PRINCIPIO del Evangelio de Jesu Cristo, Hijo de Dios.
Mar 1:2 Como está escrito en los profetas: Hé aquí, yo envio á mi ángel delante de tu faz, que apareje tu camino delante de tí.
Mar 1:3 Voz del que clama en el desierto: Aparejad el camino del Señor: enderezad sus veredas.
Mar 1:4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de penitencia para remision de pecados.
Mar 1:5 Y salia á él toda la provincia de Judéa, y los de Jerusalem; y eran todos bautizados de él en el rio del Jordán, confesando sus pecados.
Mar 1:6 Y Juan andaba vestido de pelos de camello, y de [una] cinta de cuero al rededor de sus lomos; y comia langostas, y miel montés.
Mar 1:7 Y predicaba, diciendo: Viene tras mí el que es mas fuerte que yo, al cual no soy digno de desatar encorvado la correa de sus zapatos:
Mar 1:8 yo á la verdad os he bautizado con agua: mas él os bautizará con Espíritu Santo.
Mar 1:9 Y ACONTECIÓ en aquellos dias, [que] Jesus vino de Nazaret de Galilea, y fué bautizado de Juan en el Jordán.
Mar 1:10 Y luego, subiendo del agua, vió abrirse los cielos, y al Espíritu, como paloma, que descendia sobre él.
Mar 1:11 Y fué [una] voz de los cielos, [que decia:] Tú eres mi Hijo amado: en tí tomo contentamiento.
Mar 1:12 Y luego el Espíritu [Santo] le impele al desierto.
Mar 1:13 Y estuvo allí en el desierto cuarenta dias; y era tentado de Satanás: y estaba con las fieras; y los ángeles le servian.
Mar 1:14 MAS despues que Juan fué entregado, Jesus vino á Galiléa, predicando el evangelio del reino de Dios,
Mar 1:15 y diciendo: El tiempo es cumplido; y el reino de Dios está cerca: enmendáos, y creed al Evangelio.
Mar 1:16 Y pasando junta á la mar de Galiléa, vió á Simon, y á Andres su hermano, que echaban la red en la mar, porque eran pescadores.
Mar 1:17 Y les dijo Jesus: Venid en pos de mí, y haré que seais pescadores de hombres.
Mar 1:18 Y luego, dejadas sus redes, le siguieron.
Mar 1:19 Y pasando de allí un poco mas adelante, vió á Jacobo, [hijo] de Zebedéo, y á Juan su hermano, tambien ellos en el navío, que aderezaban las redes.
Mar 1:20 Y luego los llamó; y dejando á su padre Zebedéo en el navío con los jornaleros, fueron en pos de él.
Mar 1:21 Y ENTRAN en Capharnaum: y luego los sábados entrando en la sinagoga enseñaba.
Mar 1:22 Y se espantaban de su doctrina; porque los enseñaba como quien tiene potestad, y no como los escribas.
Mar 1:23 Y habia en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu inmundo, el cual dió voces,
Mar 1:24 diciendo: ¡Ah! ¿qué tienes con nosotros, Jesus Nazareno? ¿has venido á destruirnos? sé quien eres, el Santo de Dios.
Mar 1:25 Y riñóle Jesus, diciendo: Enmudece, y sal de él.
Mar 1:26 Y haciéndole pedazos el espíritu inmundo, y clamando á gran voz, salió de él.
Mar 1:27 Y todos se maravillaron, de tal manera que inquirian entre sí, diciendo: ¿Qué es esto? ¿qué nueva doctrina es esta, que con potestad aun á los espíritus inmundos manda, y le obedecen?
Mar 1:28 Y luego vino su fama por toda la provincia al rededor de Galiléa.
Mar 1:29 Y luego salidos de la sinagoga, vinieron á casa de Simon y de Andres, con Jacobo y Juan.
Mar 1:30 Y la suegra de Simon estaba acostada con calentura; y le dijeron luego de ella.
Mar 1:31 Entonces llegando [él,] la tomó de su mano, y la levantó; y luego la dejó la calentura, y les servia.
Mar 1:32 Y cuando fué la tarde, como el sol se puso, traian á él todos los que tenian mal, y endemoniados.
Mar 1:33 Y toda la ciudad se juntó á la puerta.
Mar 1:34 Y sanó á muchos que estaban enfermos de diversas enfermedades; y echó fuera muchos demonios; y no dejaba decir á los demonios que le conocian.
Mar 1:35 Y levantándose muy de mañana, aun muy de noche, salio, y se fué á un lugar desierto, y allí oraba.
Mar 1:36 Y le siguió Simon, y los que estaban con él.
Mar 1:37 Y hallándole, le dicen: Todos te buscan.
Mar 1:38 Y les dice: Vamos á los lugares vecinos, para que predique tambien allí: porque para esto he salido.
Mar 1:39 Y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galiléa, y echaba fuera los demonios.
Mar 1:40 Y UN leproso vino á él, rogándole; é hincada la rodilla, le dice: Si quieres, puedes limpiarme.
Mar 1:41 Y Jesus teniendo misericordia de él, extendió su mano, y le tocó, y le dice: Quiero: sé limpio.
Mar 1:42 Y habiendo él dicho esto, luego la lepra se fué de él, y fué limpio.
Mar 1:43 Y le defendió, y luego le echó,
Mar 1:44 y le dice: Mira [que] no digas á nadie nada: sino vé, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu limpieza lo que Moisés mandó para que les conste.
Mar 1:45 Y él salido, comenzó á predicar muchas cosas, y á divulgar el negocio, que ya Jesus no podia entrar manifiestamente en la ciudad: mas estaba fuera en los lugares desiertos, y venian á él de todas partes.